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03-04-2014 - OPINION
2 de abril de 1982: “La historia de las víctimas”



Por Miguel Alegre.

La dejás a mamá en su silla, si sabés bien que hace treinta años que se sienta al lado de su hijo. ¡Qué los cumplas feliz! ¡Qué los cumplas feliz! ¡Qué los cumplas feliz! ¡Felices cuarenta y ocho hermanito! ¡Salud! ¡Salud! ¡Chin chin! ¡Chin chin!
Se nos pidió un secreto total y absoluto con respecto a esta decisión, visto que el factor sorpresa sería prioritario en esta maniobra. Finalmente después de anular dos veces la salida partimos 1.093 tripulantes.
Lo primero es lo primero vengan los chorizos, cuñada pasando la fuente de ensalada, ¿Te gusta con choclos? No esperen, esperen este año falta la abuela pero por respeto a sus enseñanzas decimos bendícenos, Señor, a nosotros y a estos dones tuyos que vamos a tomar y que hemos recibido de tu generosidad, por Jesucristo, nuestro Señor .Amén. Un aplauso para el asador, sí, sí aplausos, aplausos, plasch...plasch…plasch…gritos, silbidos, silencio y un silencio total de todos, antes el parrillero era siempre papá pero ya no está, ¿Quién dijo que el viejo no está? El viejo era Gardel, mejor dicho es Gardel porque está presente en toda nuestra vida, los que entregan tanto amor no se van nunca, parece que lo veo con sus repasadores, cuchillos en la tabla de madera, y el vaso de tinto. ¡Basta, basta que a la vieja se le caen lágrimas!
Comencé a cumplir ocho horas de guardia por día y después de patrullar varios días cambiamos un lote de munición en el puerto de Ushuaia. Debíamos permanecer en espera en la zona de Islas de los Estados y el Banco Burdwood. Ese día dejé la guardia, me tiré vestido sobre la colcha de la cucheta y sentí un impacto muy fuerte desde abajo que me hizo golpear la cabeza, cuando caí sentí una ola de calor y escuché gritos, en segundos pensé en toda mi familia, más gritos, y más gritos, cuando salí a cubierta parecía que todo estaba en orden, el buque se sacudió violentamente quedamos paralizados, por el tambucho salían algunos bastantes quemados y cesó de inmediato la energía y la iluminación.
Hace treinta años que estoy muerta, como madre llevo treinta años festejando este dolor y cada año ellos se creen que este cumpleaños me consuela, desde que nació su vida estuvo en peligro , al nacer tenía el estómago inmaduro , vomitaba, vomitaba, y después de meses de internación y de dormir en posición sentado pudo salir adelante gracias a Dios. Un día se cayó del triciclo, quedó desmayado, en la primaria lo empujaron y chocó contra una pared fue hospitalizado varios días, al caer de la bici se fracturó el fémur y la lista sigue hasta que lo vi despedirse con el brazo derecho levantado y su sonrisa de siempre.
Abundaban los heridos, quienes llegaban cargados por sus compañeros, algunos casos graves se les aplicó morfina.
Siempre me gustó pero ni me miraba y no tenía como acercarme a él, me hizo gancho una amiga de ambos El primer beso, volvíamos del corso, fue con gusto a choripán lo sentía en cuerpo y alma. Vamos, vamos, hagan lugar en la mesa que viene la carne, falta pan, la bolsa está en la cocina, che, che, che ojo con el con el tinto que te estás pasando. ¡Carpe Diem! Si una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja. En un plato estaba el chorizo con ensalada y ahora le pusieron un pedazo de carne, el vaso de vino completo. Cuando terminó la primaria le dieron una medalla por mejor compañero, era amigo de todos, las señoritas lo felicitaban porque separaba cuando había piñas e invitaba a jugar hasta el más enemigo por eso será que tuvo que pasar por lo absurdo de la guerra y de que él tenga un arma en sus manos.
Unos momentos más tarde una segunda explosión se produjo a la altura de proa de la nave, provocó el desprendimiento de 12 metros de la proa y comenzó la inclinación a babor. Miré al piso y vi charcos de sangre, tenía gran parte del cuerpo quemado, uno conoce de verdad a las personas en situaciones límites, un compañero repartía mantas entre los desabrigados. Un enfermero comenzó a recibir al personal que llegaba desde popa, bañados en petróleo, con quemaduras, algunos con principio de asfixia debido al humo.
Un rayo fulminante que cayó del cielo nos unió de la mano y no queríamos soltarnos más y seguíamos así cada encuentro en estado inicial de tres minutos o tres mil años, en estado de locura o enamoramiento. No nos dejaron construir y aprender juntos a amarnos, nos dividieron por mitades y no puedo encontrarlo a él, a su cuerpo a su alma. Es carencia, lo amo más porque no lo tengo ¡Te extraño! No puedo llamarte por teléfono, escuchar tu vos. Siempre te espero. Te busco. Pienso en ti, cierro los ojos y te imagino .Te veo en la calle y corro a tu encuentro, te abrazo, te beso, me agito, te digo ¿Por qué? ¿Por qué? Estoy llorando .Siempre estoy llorando, cuando veo fotos, una boda, niños salir del colegio…
Mi balsa no estaba colgada con el sacudón del torpedo se saltó de la cama y cayó al mar ¡Abandonen el barco! ¡Abandonen el barco! ¡Vamos carajo! ¡Vamos, vamos, rápido! Había varias balsas infladas en el agua, el comandante gritaba la orden de abandono, por estar herido me cedían el paso para descender a la balsa y el resto bajó conmigo, el mar columpiaba la balsa en ondas de 15 metros de un lado a otro, me tiré y caí en el techo, salté para meterme adentro, algunos cayeron al agua y murieron por hipotermia, chapoteaban unos minutos y quedaban duros con el chaleco salvavidas inflado
Se viene la torta, hagan lugar en la mesa. ¿Quién sopla las velitas este año? No, no, no mamá otra vez no que después queda descompuesta. Ya sé este año soplamos todos, dale, dale… ¡Qué los cumpla feliz! ¡Qué los cumpla feliz! ¡Qué los cumpla hermanito! ¡Qué los cumpla feliz! Aplausos, aplausos plasch, plasch, plasch…el primer corte de torta fue para su plato, ¿Por qué llora la abu? ¿Por qué llora? Después te explico en casa, después nada, decile desde ahora que este cumpleaños es para acompañar a la abuela y no estamos felices es por eso que llora. La vida sigue entre rosas y espinas, vamos mamá, vamos, vamos, nos tenés a nosotros, este dolor lo sentimos todos en carne y hueso y nos exige que juntos le demos sentido al sufrimiento. Como duele, cada año que pasa es más y más, como duele el absurdo, la indiferencia, las lágrimas, las mentiras, ver a los que ponen cara de consternados, celebrar la muerte en cumpleaños y actos cívicos. Mi amor, te espero, te busco en cada lugar que diga Malvinas, miro al cielo y mientras cada día de estos meses es sol, nubes, tormentas, estrellas, luna mis deseos de verte es una cuestión de ansiedades y sufrimientos, miro la tierra y está llena de jóvenes para la muerte sin derechos a la vida, miro a la gente de mi pueblo fértil que ha entregado los mejores frutos, me miro al espejo con los ojos rojos de sangre pero no importa son héroes del coraje, también lo hubieran sido entre nosotros, y las palabras patria, libertad, victoria, tendrían otros significados ,las oraciones y sus vidas estarían dentro de mayores enunciados ,familia, paz, trabajo, arte, deporte, educación y libros pero que no cuenten las balas que nos cortaron los sueños.
El buque se estaba hundiendo me asomé y vi los últimos momentos del Belgrano, se fue a pique, por momentos volví a pensar en mi familia, algunos gritaban ¡Viva la patria! ¡Viva la patria! ¡Viva el Belgrano! Y todos comenzamos a rezar. Hacía muchísimo frío nos orinábamos encima para calentarnos, la ropa se me había pegado en todo el cuerpo en un sacudón de la balsa comencé a sangrar, me dieron un caramelo y bebí dos sorbos de agua, el frío se hacía sentir cada vez más, escuché gritar: Matame, matame, que no aguanto más el dolor, matame carajo, hay momentos en la vida que es más fácil morir que vivir, yo sangraba cada vez más ,me apretaron la arteria femoral ,mi respiración empezó acelerarse, comencé a sentirme débil y con mareos, sentimos el ruido de un avión y mis compañeros arrojaron las últimas bengalas para que pudieran captar nuestra posición, fueron cuarenta horas de balsa.







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